Poesía 23-F. Ilustración: Óleo de igual nombre, de mi Galería. Véase la nota a este cuadro, en mi Blog: pinacotecagibralfaro.blogspot.com Aquí sólo señalo el ambiente caldeado, un Teniente Coronel de la Benemérita leyendo un conocido periódico del Régimen franquista y defecando sobre el libro de la Constitución, el fantasma de la gerra con tricornio, el tambaleo del Parlamento y la mas bella frase nunca jamás superada, de cuantas el Fascismo pronunció: "¡Al suelo, coño!" rodeando la bola del león. 
Venticinco de Abril.

"Venticinco de Abril".-La llamada "revolución de los claveles", fue la gran oportunidad perdida para el pueblo portugués. Lo que pudo ser y no fue. El General Antonio Spínola estuvo bien para acabar con las sangrantes guerras del África, Angola y Mozambique, pero era un hombre de Derechas, insensible a las justas aspiraciones del pueblo luso que, como demostró, no estaba dispuesto a llegar todo lo lejos que el pueblo deseaba. Los Salazaristas y Cayetanistas, se reconvirtieron milagrosamente, como en España los franquistas, en "demócratas de toda la vida" y desmontaron los sueños de los portugueses, como los de los españoles. Al menos de los trabajadores, pobres, y oprimidos de la Península.
"Los claveles se marchitaron. Los campesinos del Norte tuvieron que devolver las tierras que arrebataron a los caciques. La Revolución no puede hacerse con flores, ni dejarse en manos de ningún ejército". Fue un bonito y corto sueño de lo que pudo haber sido, del que el Capitalismo luso nos despertó, antes de que se extendiera por toda la península y quizás, también por el resto del aburguesado continete europeo. Los sueños libertarios hay que cercenarlos canto antes, porque -a poco que el Capital se descuide- pueden convertirse en realidad.
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